jueves, 16 de marzo de 2017

Crear un Vinculo


Pasa mucho tiempo con tu caballo y deja que se te acerque y este contigo. Tómate un tiempo de vez en cuando para simplemente sentarte muy quieto y estar con tu caballo (en la cerca o en una silla, no en el suelo) y deja que  se te acerque bajo sus propias condiciones. Cuando estés sentado, presta atención a su comportamiento para poder ver cómo es cuando no trabaja contigo. Al tomarte el tiempo de ser simplemente una presencia en el ambiente de tu caballo, te podrás ganarás su confianza y aprenderás más sobre su personalidad y todo su ser.
Acércate a tu caballo con movimientos lentos y suaves y una conducta tranquila sino pudiera ponerse nervioso. En lugar de hacer todo rápido como caminar directamente hacia él, coloca le la silla y salir a montar, ve mucho más lento. Deja que te olfatee la mano y platica con él. Toma te el tiempo de ir con mayor tranquilidad y ser una presencia armónica, esto ayudará a mejorar la confianza entre tu caballo y tú.
Acaricia lo, no hará daño. Tómate el tiempo de acariciarlo y hacerle saber que si lo aprecias. Masajea sus orejas, acaricia su hocico y dale palma ditas en la cabeza y cualquier cariño que gustes pero siempre con tranquilidad. Aprende en dónde le gusta que lo acaricien y conviértelo en parte diaria de tus interacciones que haces con tu caballo. Dale golosinas pero con moderación. Darle golosinas a tu caballo cuando quieras recompensarlo pero también esto sería excelente para formar un vínculo con él. Solo asegúrate de no excederte con estas, sino el animal podría malacostumbrarse o incluso tratar de husmear tu ropa para ir a buscarlas.
Las manzanas y zanahorias frescas son muy buenas golosinas para un caballo.
Estimula que baje el cuello. Esta es la forma como un caballo demuestra su confianza o sumisión. Si tu caballo está dispuesto a bajar el cuello en tu presencia, entonces habrán formado un excelente vínculo con él. Para hacer que tu caballo baje el cuello, tendrás que jalar suavemente la cuerda guía por debajo de la cabeza de tu caballo con muchísimo cuidado. Si tu caballo no quiere, continúa desarrollando un vínculo con él y trata de pedirle que baje el cuello en otro momento.
Cálmate. Si quieres ponerte a trabajar con una actitud nerviosa o enfadada no vas a conseguir nada. La unión depende de que el caballo te vea como la calma en medio de la tormenta, por lo que debes presentarte como una persona segura para darle la confianza de acercarse a ti. Respira profundo y asegúrate de que el caballo note que estás relajado.
Recuerda que el caballo muchas veces te imitará. Si saltas por todas partes y gritas, el caballo responderá corriendo y actuando de forma agresiva, cualquier acción que hagas él también lo hará. Muestra el lenguaje corporal correcto. Sé firme, pero nada de violencia ni amenaza. Esto significa que debes realizar movimientos suaves y fluidos en lugar de rápidos y bruscos. Mantén tus manos cerca de tu cuerpo.

Utiliza una voz suave no muy aguda ni muy grave. Utiliza un tono de voz calmado y feliz, como si canturrearas. Tan pronto como grites o reprendas al caballo echarás a perder todo lo que has logrado entre los 2 porque el caballo comprende tu actitud, así como el tono y el timbre de tu voz.

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